Tres horas

Las que tardo en lavar la ropa un sábado o un domingo. A pila y lavadora, atraído con fuerza por la tecnología. Las mismas horas que debería pasar en la OAL, si pretendo evitar el estrés. O el período que podría tardar las siestas de Jesús Ignacio, cuando está en San Bernardo. Jaja. PERO NO, esta vez quiero referirme a la frase sarcástica de mi madre de esta noche, mientras conversábamos sobre futuro y otras vainas. El "karma" es pesado y hiere. Por ratos, también sofoca. Tarde me llega el veinte. Memoria corta o conveniente. Diferencias y resentimientos. De su parte percibo la intención por lograr un equilibrio ajeno a los platos. Nula congruencia. Tendrá que darse cuenta. Mientras tanto, preservando eficiencia, eficacia y adecuación de los actos, seguiré haciendo camino. Objetivos claros, que no se pierda la sonrisa. La función debe continuar.

Se ha escrito,
Paz.

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